Acerca de mí y Alizari

¡Hola!

Mi nombre es Belén Merelas y soy la fundadora de Alizari, el taller donde trabajo con tintes naturales y estampado botánico en Galicia, en el noroeste de España.

Soy bióloga y debido a mis estudios me formé en diferentes universidades de varios países a lo largo de mi carrera (La Reunión, Madagascar, Azerbaiyán, Canadá, Sevilla, Granada). Todas esas experiencias me convirtieron en la persona que soy hoy, a la que le encanta viajar y descubrir nuevos lugares.

Cuando terminé la carrera, viví en Quebec, Canadá, durante dos años para estudiar un máster en ecofisiología vegetal y restauración de turberas en la Université Laval. Cuando volví a España hice mi segundo máster, sobre Biodiversidad y Biología de la Conservación en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Justo después empecé un doctorado en genética y ecología forestal en Galicia, pero después de año y medio (y el covid-19 de por medio) decidí dejarlo. En este momento tuve un gran punto de inflexión en mi vida, ya que decidí que no continuaría en la investigación académica.

Después de pasar por una mala época y mientras realizaba pequeños cursos de formación en estampado botánico, comencé a plantearme la idea de crear mi propio proyecto. Los dos años siguientes comencé a formarme, preparé mi atêlier y monté todo para que el proyecto pudiera seguir adelante.

En 2022 decidí iniciar un jardín tintóreo para tener acceso a plantas que me den la posibilidad de jugar alrededor del círculo cromático y también aprender sobre plantas tintóreas tradicionalmente cultivadas en Europa hasta el siglo XIX, cuando aparecieron las primeras moléculas de tintes sintéticos y desapareció el cultivo, comercio y uso de tintes naturales.
Conocí la técnica del estampado botánico por casualidad pero me fascinó desde el principio. Mi atracción por el reino vegetal es evidente por mi formación, pero también me resulta familiar el mundo textil, ya que mi abuela confeccionaba ropa y yo pasaba muchas tardes y veranos cosiendo ropa para mis muñecas con los pedacitos de tela que caían al suelo.


Este proyecto nace del amor, la admiración y el aprendizaje continuo que exige el mundo vegetal, el color, las texturas, las fibras naturales y las ganas de utilizar lo que nos rodea para crear arte, arte que también podemos vestir.